miércoles, 3 de mayo de 2023

¿Quién fue Amado Granell?

Me ha llamado la atención una noticia, de la que "me desayuné" con retraso, sobre la organización de unas actividades, muy interesantes a mi modo de ver, en relación al 84 aniversario de la "finalización" de la guerra civil española en la provincia de Alicante.

Dichos actos conmemorativos de acciones y personajes ensalzables, fueron fruto de la colaboración organizativa entre la Universidad de Alicante y la Comisión Cívica para la Recuperación de  la Memoria Democrática de la misma provincia.

Reproduzco el programa a continuación.




Uno de los acontecimientos consistió en el levantamiento de un busto a la memoria de Amado Granell.

Pero, ¿quién fué Granell para merecer tal honor?

El boletín universitario lo escribe:





La UA inaugura un memorial en recuerdo de los republicanos exiliados

El busto de Amado Granell, el soldado español que encabezó la liberación de París, es obra de Pepe Azorín

Alicante. Jueves, 30 de marzo de 2023

El 24 de agosto de 1944, sobre las 20 h, los carros de combate de las fuerzas aliadas entraron en la plaza del Ayuntamiento de París liberando así a la capital francesa de la ocupación alemana. El batallón que protagonizó aquel hecho ha pasado a la historia como ‘La nueve’ y estaba formado por republicanos españoles bajo el mando del teniente Amado Granell. Hoy, en la Universidad de Alicante, frente a la puerta de la Biblioteca General, se ha inaugurado el memorial en recuerdo de los republicanos exiliados en Francia que lucharon contra los nazis en la II Guerra Mundial, representados todos ellos en la figura de Granell, quien recibió en vida la Legión de Honor del gobierno francés.

El busto, obra del pintor-escultor Pepe Azorín, ha sido descubierto por su autor y Catalina Iliescu, vicerrectora de Cultura, Deporte, y Extensión Universitaria, en un acto organizado por, además de la UA, el Archivo de la Democracia y la Comisión Cívica por la Recuperación de la Memoria Histórica, y ha contado con la participación de la periodista alicantina Evelyn Mesquida, autora del libro

La Nueve; Pedro Olivares, miembro de la Comisión Cívica; Joaquín García, presidente de la Asociación Vecinal de Carolinas Bajas-Les Palmeretes, y Antonia Serna, Secretaria autonómica de Cooperación y Calidad Democrática. Todos ellos han coincidido en señalar la aportación de este tipo de actos a la recuperación de la memoria y en reivindicar la figura de Amado Granell y a todos aquellos que, forzados al exilio, siguieron luchando por la recuperación democrática.

 

 


Amado Granell, que nació en la localidad valenciana de Burriana en 1898, fue concejal en el 

Ayuntamiento de Orihuela antes del golpe de Estado del 36 cuando se incorporó como voluntario 

al ejército republicano. El 28 de marzo de 1939 salió hacia el exilio, a Orán, en el Stanbrook 

desde el puerto de Alicante. En 1942 se incorporó a los Cuerpos Franceses de África con los que 

combatió en Túnez frente al mariscal Rommel. Integrado en la Segunda División Blindada del 

general Leclerc, Granell desembarcó en Normandía el 1 de agosto de 1944 y al mando de la 9ª 

Compañía fue el primer militar aliado que entró en París. También hizo labores de intermediario 

en las conversaciones entre monárquicos (Don Juan) y socialistas (Francisco Largo Caballero) a 

finales de 1945 y comienzos de 1946. Con José María Aguirre, secretario personal de Largo 

Caballero, estableció la Agencia de Noticias Febus en París. Volvió a ejercer de intermediario en 

los contactos monárquicos-socialistas de 1947 y 1948 que culminaron con el llamado pacto de 

San Juan de Luz, que no prosperó debido a las conversaciones que Don Juan de Borbón mantenía 

por esas mismas fechas con Franco en el yate Azor. En 1950 estableció en París un restaurante, 

“Los amgios2, lugar de reunión de los exiliados españoles, y dos años más tarde regresó 

clandestinamente a España, donde vivió en Santander, Barcelona y Madrid hasta que estableció 

en 1969 una tienda de electrodomésticos, Radio Colón, en Alicante, en la calle Poeta Zorrilla. 

Falleció el 12 de mayo de 1972 en accidente de tráfico cerca de Sueca.

 

 

 


 

 

 

martes, 21 de febrero de 2023

Exposición "Dos patrias llevo conmigo" en Mieres del Camino

Durante todo el mes de febrero del 2023 están colgados los carteles de nuestra exposición, de la muestra de la Asociación de los niños de Rusia, en la Casa de Cultura de Mieres.

Era de nuestro mayor interés mostrarla en algunas de las villas y pueblos de las cuencas del Caudal y del Nalón, por múltiples factores: la naturaleza minero-reivindicativa de su clase trabajadora, por su el generalizado sentimiento de neto izquierdismo de sus poblaciones, porque desde sus domicilios familiares salieron para no volver en veinte años muchos de los "niños de la guerra", etc.

Habiéndose mostrado en Moreda durante el mes de enero, sigue por Mieres. Continuará por Langreo, Turón, Laviana, etc. Pero todo a su tiempo. 




lunes, 26 de diciembre de 2022

MANUEL ARCE PORRES

 

D. MANUEL ARCE PORRES

El 25 de diciembre de 2022, fallecía en su residencia de Madrid el Doctor Manuel Arce Porres, niño de la guerra. La Asociación de los Niños de Rusia, de la que era Socio de Honor, le dió el pésame a su viuda en los siguientes términos:

"Las muestras de cariño hacia la persona de Manolo, y de condolencia para ti María y vuestra familia, por su ausencia, se suceden sin cesar en nuestros grupos de comunicación internos. En nuestra página web también hay una necrológica expresiva de nuestro dolor. Recibid un afectuoso abrazo de la directiva, en nombre de toda la Asociación de los Niños de Rusia y nuestro más sentido pésame por la pérdida de D. Manuel Arce como socio de honor de la misma."

 

En la propia página de nuestra asociación: "ninosderusia.org", se redactó:

 Asociación Niños de Rusia: nuestras condolencias.

La Asociación de los Niños de Rusia | Niños de la Guerra, considera a Manuel Arce, junto a su labor memorialista, uno de los pilares del asociacionismo de los repatriados de la Unión Soviética. Su colaboración a la memoria de nuestro colectivo ha sido muy relevante, tanto por su libro “Memorias de Rusia”, cuya reseña hemos publicado en este sitio, como por sus valiosas aportaciones al listado de los Niños de la Guerra que tanto hemos empleado en nuestras investigaciones y, especialmente, por su inestimable trabajo en la “Fundación Nostalgia”. Además, su desprendida actitud ante las propuestas de participación en ponencias, intervenciones, entrevistas y todo tipo de actividades relacionadas con los “Niños de Rusia”, siempre han sido un ejemplo de fuerza, resistencia a la adversidad y lealtad a la memoria común. Su abnegación perdurará en nuestro recuerdo.

Desde nuestra Asociación, deseamos transmitir nuestras condolencias y reconocimiento más profundo a su familia.

 

Tatiana Velázquez Stavinova, nuestra expresidenta le escribió en ruso a María, su viuda:

Дорогая Мария! Меня потрясла до глубины души печальная новость, которую нам сообщила Мария Тереза из Москвы.
Примите мои самые искренние соболезнования, очень тяжёлая утрата для меня лично и для всего коллектива  "Детей войны".Вся жизнь Мануэля Арсе  послужила нам и продолжает  служить примером для последующих поколений.

Скорбим вместе с вами , и гордимся, что Человек, с такой силой воли и жаждой жизни , преодолевая возможное и невозможное, с честью и достоинством служа Двум Родинам, останется навсегда в нашей памяти!
Пусть земля ему будет пухом!


En un listado de los Niños de la Guerra que Manuel Arce trabajó y amplió y que a día de hoy sirve de base para investigaciones ulteriores, consta lo que sigue en cuanto su registro personal:

ARCE PORRES MANUEL. Burgos 23 de marzo de 1929. Regresó a España en el 1966. Casas de niños españoles en Óbninskoye, Basel, Sarátov, aprendiz de fresador; por un accidente de tranvía perdió ambas piernas. Posteriormente estuvo en distintas casas de niños españoles de Alekseyevka, Orlovskoye, Najabino. Estudió 4 años de Magisterio en Lebedyan 1947-1951, Facultad de Medicina de Riazán 1951-1953, Facultad de Medicina de Moscú 1953-1958. En 1956 regresó a España y en 1957 otra vez a Moscú, donde terminó la carrera de Medicina. De 1958 a 1966 trabajó en el Instituto de Neurocirugía Burdenko de Moscú, especializándose en Neurorradiología. El uno de marzo de 1966 regresó definitivamente a España. El 28 de junio de 2012 le concedieron el título de “Hijo predilecto de la Ciudad de LEBEDIAN” de la provincia de LIPETSK.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                      

El Diario de Burgos escribiría al dia siguiente:

Fallece Manuel Arce Porres, el 'niño de la guerra'

R.P.B.

- lunes, 26 de diciembre de 2022

Natural de Oña, creó la Fundación Nostalgia, con la que logró que se les reconociera como víctimas.

Hace cinco años, durante el homenaje que se tributó en Óbninsk, cerca de Moscú, a los niños de la guerra -aquellas 3.000 criaturas que fueron enviadas a la URSS para ser puestas a salvo de las bombas durante la contienda civil que desangraba España- Manuel Arce Porres, natural de Oña, fue un hombre feliz: estaba rodeado de quienes habían compartido con él una epopeya sin parangón, y todos le procuraban todo tipo de atenciones y cariños porque nunca fue uno más: ejemplo de superación y de coraje, de dignidad y decencia, Manuel pasó de perder las dos piernas en un accidente y ser un niño tullido en la Rusia amenazada por el nazismo a estudiar la carrera de Medicina y convertirse, treinta años después de haber salido de su país, en uno de los primeros neurorradiólogos que tuvo la sanidad pública de España. Con la llegada de la democracia, creó la Fundación Nostalgia, colectivo que porfió durante años para lograr que el Estado español reconociera a aquellos 'niños' como víctimas de guerra y tuvieran derecho a una prestación económica. «Cuando al fin lo conseguimos pensé: ya me puedo morir tranquilo», confesó en cierta ocasión.

 

 


 

Así, tranquilo y en paz, dejó ayer de existir Manuel Arce Porres. Tenía 93 años y residía en Madrid. Siempre afable y bienhumorado, este burgalés se dedicó en cuerpo y alma a dignificar la memoria de un colectivo que sufrió como pocos la crueldad de la guerra y el miserable olvido: escribió libros y artículos, dio charlas, conferencias y entrevistas en las que contaba, para que nunca se olvidara, la brutal experiencia de aquel contingente de criaturas, de aquella legión de pequeños refugiados que integraron una operación de evacuación sin precedentes en la historia universal. Fue uno de los protagonistas de Huérfanos del olvido, espléndido documental dirigido por el cineasta Lino Varela, imprescindible para conocer este episodio marginal de la historia.

Manuel Arce tenía 8 años cuando llegó a Leningrado junto con otros 1.500 niños. Siempre recordó que fueron recibidos como héroes, con enorme cariño y emoción.  Creían todos que aquella exótica aventura duraría cosa de dos o tres meses; que los republicanos ganarían la guerra y regresarían a casa con sus familias. Pero la perdieron. Y mientras los pequeños expatriados que habían sido enviados a otros países sí pudieron volver a España, los que habían recalado en la URSS no pudieron porque allí estaba Stalin, el gran ogro, el enemigo. Ninguno pudo volver hasta pasados veinte años. Pero la URSS cumplió su compromiso y cuidó de todos con mimo y dedicación: fueron magníficamente educados por profesores rusos y españoles, perfectamente alimentados. Disfrutaron del privilegio de tener juguetes, de practicar deportes en invierno y en verano. Cuando se hicieron mayores, pudieron estudiar carreras universitarias. Eso sí, entre medias les tocó padecer la II Guerra Mundial, donde pasaron todo tipo de penurias. Manuel sufrió un accidente en el que perdió las dos piernas. Su hermano César, que ya era mayor de edad durante la contienda, se alistó voluntario para luchar contra los invasores alemanes, perdiendo la vida. 

A la conclusión del infierno Manuel Arce estudió Magisterio primero y más tarde Medicina. Cuando pudo volver a España lo hizo, pero fue tan difícil la adaptación que regresó a Moscú. Trabajó diez años en el Instituto de Neurocirugía de aquella capital, donde se especializó en neurorradiología. Tres décadas después de salir de España, decidió volver para quedarse. Casado con María Sánchez Puig, nacida en Rusia de padres exiliados españoles, Arce trabajó en el Hospital de La Paz de Madrid hasta su jubilación en el año 1982. 

Volvió muchas veces a su tierra de acogida, a la que amaba profundamente. Por eso vivió con pena estos últimos meses: ver a Rusia y Ucrania enfrentadas le causó un enorme dolor. Ya habita Manuel Arce en el paraíso de los niños perdidos y reencontrados, ese lugar al que sólo van los puros de alma y de corazón.

Se han producido muchos acontecimientos relacionados con la información que este blog pretende transmitir desde la última entrada del 27 de febrero del 2021.

Quizás suene a topicazo el pretender que esta ausencia sea debida a falta de tiempo, cuando todo el mundo sabe que el tiempo no existe a este respecto, sino la dedicación a la actividad que uno decida en cada momento. Es una cuestión de prevalencia o prioridad.

Como excusa, si cabe, expongo la satisfacción de haber contribuido con todo mi esfuerzo a la constitución, formalización y primeros programas y trabajos de una asociación, cuya finalidad tiene mucho que ver con este blog, cual es la ASOCIACION DE LOS NIÑOS DE RUSIA.

Como siempre son pocos los que materialmente aportan esfuerzo y dedicación, horas y rompederos de cabeza, pero como son muchos los interesados e importantes los sujetos merecedores de que su memoria sea perdurable, conocida, extendida y objetivamente tratada, cualquier minuto disponible para su avance en esta línea me parece importante.

Sin embargo, pasada la primera etapa del parto y la organización, quizas lo más complejo del proceso iniciático, espero retomar este trabajo de mantenimiento del blog, relatando lo acontecido en este intering y revisando alguna anomalía que he detectado en alguna de las entradas en un primer vistazo por encima.

domingo, 6 de marzo de 2022

"El sol na escombrera"

En marzo de 2022 acudimos a Ablaña a la presentación de un libro en formato cómic sobre la vida de un Niño de la Guerra.

De quién se trataba, quién era su autor, por qué en Ablaña, eran incognitas a depejar.

José Fernández Sánchez.

Nació en Ablaña, Mieres, en 1925 y murió en Madrid en 2012. Fue uno más de los 1.100 "niños de la guerra" que mandaron en un barco para Rusia desde el puerto de El Musel (Gijón), la noche del 23 de septiembre de 1937, para ponerlos a salvo de la guerra. De una familia minera, durante la guerra civil quedó huérfano de padre. Terminada la guerra y al no volver de Moscú recibió con los otros niños españoles cuidados y educación hasta que la invasión alemana de la URSS los llevó a parar a una aldea del Bajo Volga. Entre 1944 y 1946, José sirvió al ejército soviético. Acabada la guerra, se ganaba la vida de ajustador en una fábrica mientras cursaba estudios de bibliografía. Entre 1961 y 1965 estuvo en Cuba haciendo de traductor. Volvió a España en 1971 y ejerció de bibliotecario en la Universidad Autónoma de Madrid. Pero lo más importante de su trabajo intelectual lo llevó a cabo como bibliógrafo  para la Biblioteca Nacional y como traductor y ensayista. A principios de los noventa presentó emocionado en Ablaña su libro de memorias: cuando el mundo era Ablaña.

Cuando por casualidad ese libro cayó en manos de Alberto Vázquez García (Berti), tubo la feliz idea de reproducirlo sintetizado en formato cómic. Pues bien a esa presentación, a la de este último: "El sol na escombrera", acudimos un par de miembros curiosos de  la Asociación de los Niños de Rusia.

Alberto Vázquez García

Alberto Vázquez García es un polifacético artista gráfico (dibujante, cartelista, murialista...), además de cortometrista y documentalista, y encima de todo eso activista entregado a todos los menesteres de causas sociales y memorialísticas. El compromiso con los vencidos y respeto a los testimonios están siempre en la base de su personal trabajo creativo. La primera vez que ganó el premio Alfonso Iglesias del cómic fue el 2017 por "Los llazos coloraos", sobre las huelgas de la minería asturiana entre 1957 y 1965. En 2020 volvió a ganarlo con "El sol na escombrera", donde traslada al lenguaje del cómic las memorias de la infancia de José Fernández Sánchez.

Fotos de la presentación









sábado, 27 de febrero de 2021

ARACELI RUIZ TORIBIOS

 

 

El 26 de febrero de 2021 nos dejó Araceli Ruiz Toribios. Digo dejó en dos acepciones con sentidos si cabe contrapuestos: partió de nosotros por fallecimiento, eso es lo inmediato y mas doloroso, pero además dejó aquí, en vida, un legado que nunca dejaremos de agradecerle.

 


Tuvo una vida intensa. No soy yo quién para elogiarla, ni tan siquiera adjetivarla de algún modo. Pero intensa sí. Muchos países, algunos con largas estancias, sintieron su presencia, estudios diversos enriquecieron su personalidad, trabajos duros en duros tiempos, asesoramientos técnicos a países necesitados en entornos desfavorecidos...

Siendo mayor y asentada en Gijón fundó una asociación para ayuda a los niños de la guerra que la necesitaran. Recorrió despachos, recabó compromisos, y así Gijón se convirtió en la población de España que mas repatriados soviéticos recibió en su retorno y en mejores condiciones de vivienda y prestaciones sociales.

Gestiones y papeleos administrativos de asentamientos y pensiones se convirtieron en su fuerte y, con todo ello, fue conocida y reconocida por instituciones y autoridades.

Con su asociación representó a los niños de la guerra en todos los foros que la demandaron, y fueron muchos y por toda España.

Trabajó incansablemente porque su memoria se mantuviera presente.

Ahora, una asociación, la de los Niños de Rusia, recogió su testigo. En su página web del mismo nombre hay una inmejorable reseña del merecido acto de homenaje a su persona y su legado.

https://www.ninosderusia.org/claveles-viento-y-republica/

 

 

 

En algún momento, producto de una de sus decenas  de entrevistas, Alejandro Torrús escribió sobre ella...

Público.es / ALEJANDRO TORRÚS / 15-03-2013

La vida de Araceli podría protagonizar cualquier película de Hollywood. La recita de carrerilla. Con fechas, calles y compañeros de batalla. Cuando apenas tenía 15 años recorrió media Unión Soviética huyendo de la guerra, se licenció por partida doble como ingeniera técnica de Construcción de puentes y carreteras y licenciada en Economía y trabajó como soldadora de aviones soviéticos durante la guerra; como capataz de un batallón encargado de reconstruir la Plaza Roja y alrededores; como traductora de soldados soviéticos en Cuba durante cinco años (1961-1966) donde conoció a los Castro y a Che Guevara; en el ministerio de Economía soviético y en el Comité Estatal de Radio y Televisión donde transmitían para América Latina.

En 1980, regresó a España junto a sus dos hijas. Tenía 56 años. Poco le sirvieron entonces sus dos carreras y su dilatada experiencia profesional. El único trabajo que pudo ejercer fue de empleada de hogar. “Se juntaron dos factores: era mujer y mi experiencia académica y profesional era soviética. No me querían en ningún lado”, asegura. Su vida, dice, ha sido una continúa lucha. “No me han dejado otra salida. Ahora con 88 años me gustaría descansar pero tengo que seguir luchando por mis nietos y por el Centro español de Moscú”, confiesa. La batalla de Araceli arrancó en septiembre de 1937 cuando con 13 años embarcó en un barco de carga francés junto a sus cuatro hermanas y más de 1.000 niños asturianos con destino a Leningrado. La acogida -recuerda- fue fantástica. “Nos recibió casi todo el pueblo. Había banderas de la República y pancartas que decían: Bienvenidos niños del heroico pueblo español”, rememora.

En Rusia conoció a su marido, también asturiano, quien falleció en 1975, meses antes de la muerte de Franco. “Cuando estaba ingresado en el hospital ya muy malito él se preguntaba si viviría lo suficiente para ver la muerte de Franco. No le dio tiempo”, se lamenta Araceli. No fue hasta 1964 cuando se reencontró con sus padres fue en Cuba y gracias a la intermediación del entonces ministro de Industria, Ernesto Guevara, El Che. Hasta entonces, el único contacto que había mantenido era a través de cartas que viajaban de Moscú a Brasil, después a Argentina y a España. La hermana de Araceli, Cocha, trabajaba en aquel entonces en Cuba en el ministerio. Guevara, sorprendido por su origen español, le preguntó por su historia. “Galleguita, ¿qué haces acá?, le preguntó.

Conmocionado tras conocer la historia de la familia de Araceli, Guevara movió los papeles pertinentes para permitir que los padres de Araceli viajaran a la isla durante cuatro meses. “Guevara era una persona magnífica. La mejor de todas. Fidel (Castro) es un grandísimo orador y desprendía carisma. Sin embargo, Raúl (Castro) era mucho más serio y reacio a toda relación”, asegura. Su vida, asegura, ha estado guiada por un refrán ruso: ‘Debajo de una piedra asentada no pasa el agua. Hay que levantar la piedra, dice el refrán. Mi vida ha sido un continuo levantar piedras”, concluye.